l meteorito que cayó el 10 de mayo de 2007 cerca de Puerto Lápice (Ciudad Real) es la primera roca extraterrestre del tipo "eucrita" que se encuentra en España y uno de los pocos ejemplares que existen en el mundo, han informado hoy los investigadores españoles que lo han estudiado.
El científico del CSIC Josep María Trigo ha mostrado en el campus central de esta institución en Madrid varias de las pequeñas piezas recuperadas hasta ahora, con un tamaño entre 0,5 y 4 centímetros, de un peso entre 0,1 y 10 gramos, y con una brillante corteza negra de fusión que corresponde a "vidrio fundido y enfriado rápidamente<
Legalmente nadie sabe si cuando este tipo de rocas extraterrestres caen sobre en España son propiedad de las personas que las encuentran, de los dueños de las tierras donde aparecen, de los municipios, de la comunidad autónoma o del Estado. Durante los últimos cuatro años han impactado dos meteoritos en España: uno el pasado año cerca de Puerto Lápice (Ciudad Real), y otro en Villalbeto de la Peña (Palencia) en 2004. En ambos casos las mejores piezas y un importante número de trozos fueron localizados por "cazameteoritos" extranjeros, llegados desde Estados Unidos, Francia, Alemania o Uruguay, que aprovecharon el vacío legal existente.
Resolver los misterios en torno a estas “sucias bolas de nieve” podría ayudar a revelar la parte que desempeñaron en el nacimiento de la vida en la Tierra. Durante milenios, se pensó que los cometas eran presagio de maldiciones. En lugar de esto, resolver los misterios en torno a estas “sucias bolas de nieve” podría ayudar a revelar la parte que desempeñaron en el nacimiento de la vida en la Tierra, así como los secretos en torno al resto de la galaxia.
¿Los cometas ayudaron a crear los océanos de la Tierra?
Durante años los científicos pensaron que los cometas que impactaron contra la Tierra recién nacida ayudaron a traer el agua a un planeta seco en esa época. Pero aproximadamente hace una década esta visión se vio sacudida por el descubrimiento de que el agua de los cometas y los océanos de la Tierra no encajaban en términos de isótopos de hidrógeno.
Los cálculos demostraron entonces que era altamente improbable que las suficientes rocas heladas de la que se sospecha es la casa de los cometas, el cinturón de Kuiper más allá de Neptuno y la nube de Oort aún más lejana, podrían haber colisionado con la Tierra para generar los océanos.
El asteroide que devastó un bosque de Tunguska, en Siberia, el 30 de junio de 1908 era más bien poca cosa
A pesar de los enormes daños que provocó, el asteroide que devastó un bosque de Tunguska, en Siberia, el 30 de junio de 1908 era más bien poca cosa. Los especialistas se inquietan ...
"El asteroide que provocó este estrago considerable era mucho más pequeño de lo que pensábamos", declaró Mark Boslough, que dirigió al equipo de investigadores. "Qué un objeto por muy pequeño que sea pueda provocar este tipo de destrucción sugiere que los asteroides más pequeños han de ser tenidos en cuenta también seriamente. Estadísticamente, esto sugiere que tales colisiones no son tan improbables como pensábamos".
Para reconstruir la caída de este meteorito, los investigadores pusieron en marcha los potentes ordenadores de los laboratorios de seguridad nuclear Sandia y generaron una simulación del desarrollo del impacto. Se estimaron los efectos de una fuerte explosión en la atmósfera tomando en consideración la cantidad de energía en juego, la altitud pero y también, lo que es nuevo, la velocidad del objeto. En esta simulación, el asteroide se dirige hacia el suelo a una velocidad superior a la del sonido. La energía liberada por la explosión toma entonces la forma de un chorro a alta temperatura que se alarga y choca en el suelo bajo la forma de una bola de fuego. Con esta simulación, la energía total provoca más onda expansiva y calentamiento que en las estimaciones precedentes, que no tenían en cuenta la velocidad.