|
Nadie sabe más acerca de lo complicado de armar una nave en órbita que los astronautas que están construyendo la Estación Espacial Internacional. Luego de dejar la primera parte de un nuevo laboratorio Japonés y armar un robot para ayudar con el mantenimiento, la tripulación de la nave Endeavour realizaron un experimento que podría hacer las cosas mucho más fáciles -y baratas- para la futura construcción espacial.
Inflaron tres tubos alojados dentro de una cámara en sección de carga con nitrógeno presurizado y luego lo calentaron. Los tubos luego se enfriaron, formando estructuras rígidas. "Es un genial experimento para probar algunas estructuras que podrían tener buena aplicación para la estación espacial o el desarrollo de hábitats lunares", dice Mike Moses, director de vuelo del Shuttle. El experimento se denomina RIGEX fue diseñado para probar cuán bien los modelos y simulaciones computacionales predicen qué ocurre con las estructuras inflables en ingravidez. Una vez rígidos, los tubos de prueba a bordo de Endeavour sufrieron vibraciones para probar su integridad estructural. El experimento volvió a la Tierra con con el transbordador espacial este miércoles. Será removido de la zona de carga para su análisis científico. En los años 90, la agencia espacial desarrolló un prototipo habitable llamado TransHab. Originalmente diseñado para usar en Marte, el sistema fue renovado para usar como alojamiento de tripulantes a bordo de la estación espacial. Los cortes de presupuesto forzaron a NASA a cancelar el proyecto en 2000, pero la tecnología fue transferida a la industria privada. La empresa Bigelow Aerospace está usando TransHab para un posible complejo de estaciones y hábitats en órbita para uso comercial. Dos prototipos de naves inflables, las Genesis 1 y 2, están ya en órbita. Bigelow planea lanzar el primer inflable habitable, el Sundancer, en unos dos años. Fuente: www.noticiasdelcosmos.com
Noticias relacionadas:
Noticias relacionadas más recientes:
Y mucho más:
|